miércoles, 29 de diciembre de 2010

Remitido al Tribunal Militar el defensor de derechos humanos “Sidahmed Lamjaid” y en libertad provisional las ciudadanas saharauis Izzana Amidan de 30 años de edad y Mahjouba Baillat


El 26 de diciembre 2010, el Procurador General del Rey del Tribunal de Apelación de El Aaiún en el Sahara Occidental declaró falta de jurisdicción y la remisión al Tribunal Militar de Rabat en Marruecos de la causa abierta contra el Defensor de Derechos Humanos saharauis Sidahmed Lamjaid por su participación en el Campamento Gdeim Izik

En el caso de que el Juez de Tribunal de Primera Instancia e Instrucción Militar acuerde admitir a tramite el procedimiento abierto contra el Sr. Sidahmed Lamjaid será enviado a la prisión de Salé en Marruecos, convirtiéndose en el nº 20 de los detenidos con procesos pendientes ante este Tribunal, han sido trasladados a la prisión, en diferentes procesos, 19 detenidos saharauis desde el 14 de noviembre de 2010 por su relación directa en el Campamento y las manifestaciones tras su desmantelamiento por la fuerza que se produjeron en la ciudad de El Aaiún, Sahara Occidental

El  Juez de Instrucción del Tribunal de Apelación de El Aaiun en el Sahara Occidental ha ordenado la puesta en libertad provisional de las saharauis Izzana Amidan de 30 años de edad y Mahjouba Baillat de 35 años, tras haberles tomado declaración en el marco de la investigación preeliminar abierta, deberán presentarse ante el Juez nuevamente el 27 de febrero de 2011.

Es la primera vez que el Juez de Instrucción acuerda la libertad provisional de encausados saharauis relacionados con su participación en el Campamento Gdeim Izik y en las manifestaciones que posteriormente se produjeron en el Aaiun (Sahara Occidental), más de ciento cincuenta detenidos saharauis han sido acusados penalmente por los mismos hechos y se encuentran en prisión preventiva en la cárcel de la ciudad.

La Defensora saharaui de Derechos Humanos Izzana Amidan confirmó que fue detenida arbitrariamente el 25 de diciembre de 2010, por una patrulla de la policía marroquí, trasladada con los ojos vendados y sometida a palizas, insultos y abusos tanto en el coche policial como en la sede de la gendarmería marroquí en el Aaiun (Sahara Occidental), en Comisaría le quitaron la venda de los ojos manteniéndola esposada mientras sufría amenazas e intimidaciones con golpes y patadas, durante el interrogatorio llevado a cabo por el servicio de inteligencia marroquí, interpelada sobre su visita a Argelia junto a otros defensores de Derechos Humanos saharauis, su participación en el Campamento Gdeim Izik y su posición sobre la cuestión del Sahara Occidental, interesándose por si el Frente Polisario les sufragaba económicamente.

Cabe recordar que las autoridades marroquíes detuvieron el 25 de diciembre de 2010 en Elmarsa, localidad portuaria del Aaiun, a la ciudadana Mahjouba Baillat y, en la ciudad, a los Defensores de Derechos Humanos Izzana Amidan y Sidahmed Lamjaid en base a sendas órdenes de busca y captura emitidas por el Fiscal General en noviembre de 2010.

Colectivo de Defensores de Derechos Humanos Saharauis. CODESA

El Aaiun en el Sahara Occidental, a 27 de Diciembre de 2010

Detención del defensor saharaui de Derechos Humanos Sidahmed Lamjayed y de otros ciudadanos saharauis


La policía marroquí procedió, el 25 de diciembre de 2010, a la detención de Defensor de Derechos Humanos saharaui Sidahmed Lamjayed en el Aaiun (Sahara Occidental) que se encontraba en orden de busca y captura emitida por el Fiscal General, la detención está probablemente relacionada con su participación en el Campamento Gdeim Izik.

La detención de Sidahmed Lamjayed, Presidente del Comité de Apoyo de las Naciones Unidas para el Plan de Arreglo y  las riquezas naturales del Sahara Occidental, se ha producido tras dos intentos anteriores, desde el sábado 8 de noviembre de 2010, en los que los agentes del servicio secreto marroquí allanaron su vivienda  con objeto de proceder a su detención.

El Defensor de Derechos Humanos saharaui Sidahmed Lamjayed ha sido detenido en varias ocasiones y sometido a hostigamiento, desde el 21 de mayo de 2005, por su participación en manifestaciones pacíficas reclamando el derecho a la libre determinación del pueblo saharaui y por su posición sobre la situación en el Sahara Occidental. 

En Elmarsa, localidad portuaria a 25 Km. al suroeste de El Aaiun, el  25 de diciembre de 2010, a las cuatro de la tarde, fue detenida la ciudadana Bayllat de Mahjouba, de 35 años, por agentes de la gendarmería marroquí y trasladada directamente a la Comisaría de la ciudad del Aaiun en el Sahara Occidental para ser interrogada sobre su participación en las manifestaciones que se produjeron en la ciudad a principios del mes pasado.

El 23 de diciembre de 2010 la gendarmería marroquí detuvo a los jóvenes saharauis Mohamed Bara y Hammamad Benlkhair en la misma ciudad, donde fueron retenidos en Comisaría durante 24 horas antes de ser puestos en libertad sin cargos en su contra

domingo, 26 de diciembre de 2010

La policía de ocupación marroquí ha detenido a la activista saharaui de Derechos Humanos IZZANA AMAIDAN.


IZZANA AMAIDAN, saharaui y defensora de Derechos Humanos ha sido detenida hoy sábado 25 de diciembre de 2010, a las 18:00 horas por la policía secreta marroquí en El Aaiún.

Según testigos presenciales la activista saharaui, de 30 años de edad, acudió junto a un grupo de mujeres saharauis a visitar a la familia del joven saharaui Said Sidahmed Abdelwahab, quien fue asesinado el pasado jueves por disparos de la policía marroquí. Una patrulla policial obligó a Izzana Amaidan a subir a un vehículo sin comunicarle bajo qué acusación se producía el arresto, por lo que se desconocen las causas de la detención.

La conocida activista saharaui, defensora del derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui, ha sido detenida y torturada en otras 7 ocasiones anteriores más, ha sufrido amenazas de violación y malos tratos por parte de la policía marroquí, siendo puesta en libertad en todas esas ocasiones sin que se presentaran cargos en su contra o tuviese que comparecer ante el Ministerio Público.

Aun no se sabe si la detención de Izzana Amaidan tiene relación con la orden de búsqueda y captura emitida por el la fiscalía del Tribunal de Apelación en El Aaiún, sobre la participación en el Campamento Gdeim Izik y las manifestaciones tras sus desmantelamiento, que se produjeron en la ciudad ocupada de El Aaiún, o por las concentraciones que protagonizaron un grupo de ciudadanos y ciudadanas en protesta y apoyo a la familia Said Sidahmed Abdelwahab, asesinado a tiros por la policía marroquí.

Fuente: http://www.spsrasd.info/ar/detail.php?id=15766 
Traducción via Ana Caballero

Testimonio de la madre del joven saharaui Said Uld Sidahmed Uld Abdeluahab, asesinado por la policía marroquí


Traducción de sus palabras:

“Le han disparado a la cabeza y le han operado para extirparle el proyectil. Esto no se lo deseo a nadie.

Llevo todo el día esperando ver a mi hijo. He sufrido y gritado pero no me dejan entrar a verle. En cambio han ido a por mi casa; han derribado las puertas y la han destruido.

Llevo todo el día sufriendo y no me permiten entrara a ver a mi hijo. Esta conectado a las máquinas. No respira ni se mueve. Los encomiendo a dios todo poderoso por lo que le han hecho.  Se que lo harán a muchos mas.

Quien mas les queda; a todo el pueblo le han afligido dolor: a unos los han secuestrado, a otros los han encarcelado; a otros tantos han torturado y extirpado hasta los ojos.

Han arruinado y desgraciado la vida a todos. Están acabando con este pueblo; están acabando con este pueblo; están acabando con este pueblo.

¿Dónde están los musulmanes?

Si alguien se quiere mover es hora que lo haga. Los que no han perecido lo harán muy pronto.

Esto ya no se puede ocultar por más tiempo; ya no se puede ocultar.. Nos encomendamos a diós.”
 
Fuente: Poemario por un Sahara Libre

viernes, 24 de diciembre de 2010

Un policía marroquí asesina a un joven saharaui en El Aaiun








FALLECIMIENTO DEL JOVEN SAHARAUI SAID ULD SIDAHMED ULD ABDELUAHAB, DE 26 AÑOS DE EDAD, EN EL BARRIO CABILDO DE EL AAIUN (SAHARA OCCIDENTAL OCUPADO POR MARRUECOS), EL MIERCOLES DIA  23  DE DICIEMBRE DE 2010 A LAS 2:00 DE LA NOCHE (HORA TERRITORIOS OCUPADOS)

Fuente: CODAPSO

El fallecido y un amigo tuvieron un forcejeo con dos policías marroquíes. El amigo vio que uno de los policías sacaba su arma, entonces huyó, y el policía disparó a Said Uld Sidahmed Uld AbdeluahAB. La victima recibió dos balas, una en el pecho y otra en la cabeza, y después fue trasladado por los policías en un furgón al hospital. Tras ocurrir los hechos, sobre las 03:00 horas (AM), hora de los territorios ocupados, golpearon de una forma brutal la puerta de la casa del fallecido. Los familiares abrieron la puerta asustados, eran policías, y les pidieron la documentación de la victima y obligaron al hermano mayor del fallecido a ir con ellos sin darle ninguna explicación. Fue conducido a la sede de seguridad de la policía y lo recibió el responsable, quien le dio la noticia de que  su hermano había sido disparado por un policía. Le comunicó que fue un error y un malentendido. El hermano del joven entró en estado de shock debido al impacto y les dijo que quería ver a su hermano.

Los policías trasladaron entonces al hermano del joven en presencia del nuevo gobernador de El Aaiun, EL KHALIL DJIL, quien dijo al hermano de Said que era mejor solucionar el problema entre ellos, intentando ocultar el crimen cometido por la policía marroquí. El hermano del joven se negó a negociar con ellos y exigió ver a su hermano, pero no le permitieron ir al hospital y verle. Entonces fue devuelto a su casa por la policía.

Horas más tarde, sobre las 9 o 10h de la mañana, un grupo de funcionarios del gobierno marroquí fueron a la casa de la víctima para negociar con la familia, ofreciendo sobornos para ocultar el crimen cometido por el policía, pero la familia rechazó el soborno, pidiendo de nuevo ver a su hijo. Los vecinos del barrio donde vivía la víctima, junto con amigos y familiares empezaron a reunirse, comenzaron a protestar, exigiendo el derecho de la familia a la víctima. Entonces el grupo de funcionarios marroquíes cedieron, accediendo a llevar a la madre a ver a su hijo. Al llegar al hospital no les permitieron entrar, haciéndoles esperar más de 5 horas, pero después entró la madre y una de las hermanas. La madre pudo ver claramente los dos disparos, uno en el pecho y otro en la cabeza.

El día 23 de diciembre citaron al hermano mayor del fallecido sobre las 10:00 horas, le pidieron que diese su testimonio a la televisión marroquí de que no fue un crimen, sino un error cometido por el policía, y a cambio de esa declaración le ofrecieron a cada miembro de la familia un trabajo como funcionario del estado  marroquí. El hermano de la víctima rechazó todas las ofertas pidiendo que se hiciera justicia. Después sobre las 1:00 horas del día 23 de diciembre llevaron al hermano y a la familia al hospital para ver a la víctima, su estado era de coma en ese momento. Durante la estancia de los familiares junto a Said, el joven saharaui falleció a las 2:00 horas de la madrugada del jueves 23 de diciembre de 2010.

Nombre del fallecido: SAID ULD SIDAHMED ULD ABDELUAHAB.

Fecha de nacimiento: El 1 de enero de 1984.

Lugar de nacimiento: Fez, de  origen SAHRAUI.

Domicilio: Barrio LEHSHEYSHA, CERCA DEL COLEGIO ANAS BNU MALIC (EL AAIUN, SAHARA OCCIDENTAL)

Estado civil: soltero.

Estudios: Licenciado en Economía y Diplomado en Empresariales en la Universidad de FEZ.

Este joven es de una familia saharaui, familia numerosa de 11 miembros (4 hermanas y 7 hermanos) más el padre y la madre. Es una de las familias saharauis deportadas y obligados a vivir  en Marruecos, debido al conflicto de los  años 50.
                                                                                                                                                                                                              HMAD HAMMAD, defensor saharaui de derechos humanos

Fallece un saharaui que recibió un disparo de un policía marroquí en la cara

Europa Press | Arrecife (Lanzarote)  23/12/2010 20:37 horas

Familiares del joven Said Sidahmed Abdelwahab e integrantes de la Plataforma Espacio Sáhara Lanzarote confirmaron este jueves la muerte del ciudadano saharaui, "que fue herido de bala en su rostro en la madrugada de este miércoles por un policía marroquí", y mostraron "su más enérgica condena al brutal crimen".

Said Dambar, como era conocido en El Aaiún, fue herido gravemente por el disparo de un policía marroquí a las 02.30 hora local, después de abandonar un ciber-café en la calle de La Meca en la zona conocida como las casas del Cabildo, lugar en dónde presenciaba la transmisión de un partido de fútbol, según informaron las mismas fuentes en un comunicado.

Minutos más tarde, la casa de sus padres, ubicada en el barrio de Casapiedra, era allanada por un grupo de policías de civil que buscaban su documentación, llevándose con ellos a Mohamed, su hermano mayor, hasta las dependencia de la Gobernación. Una vez allí se le informó a este hermano lo ocurrido a Said, intentando el Gobernador de El Aaiún "quitar importancia" a este suceso, según han asegurado desde la isla de Lanzarote dos hermanos de Said, Yamila y Lehbib, que residen en la isla desde hace más de una década.

Este ciudadano saharaui tenía 26 años de edad y era Licenciado en Economía y trabajaba en el Ayuntamiento de la ciudad ocupada de El Aaiún.

Por su parte el activista e integrante de la Asociación Lanzaroteña Pro Derechos Humanos en el Sáhara Occidental, José Morales Brum, recalcó que este joven saharaui se caracterizaba por "su ejemplar comportamiento con sus padres, siendo un destacado estudiante y correcto trabajador, solidario y preocupado de la situación que padece su pueblo".

El secretario del Colectivo saharaui en esta isla, Bachir Mansur, afirmó que "este tipo de hechos criminales se enmarcan dentro de un estado de terror implantado por el régimen de Rabat en los Territorios Ocupados del Sáhara, contando con el beneplácito del gobierno español".

Falta de información

En este sentido, Mansur, exigió un "mayor compromiso de la comunidad internacional para frenar esta masacre que cometen los agentes policiales del rey Mohamed VI".

Sus familiares han denunciado la falta de información de las autoridades del Hospital Ben El Mehdi de El Aaiún que se han negado a entregarle un parte médico sobre el estado en que se encontraba este saharaui.

Aseguran que se limitaron a decirles que estaba en coma profundo y no les permitieron entrar a verle, por lo que su madre y familiares tuvieron que esperar a la intemperie a que les permitieran acceder en horas de la mañana de este jueves, momento en el que sólo pudieron entrar dos familiares.

Pasadas las 14.00 horas local, facultativos del Hospital de la capital administrativa del Sáhara han comunicado a su familia en El Aaiún la muerte de Said Dambar.

Yamila, Halil y Lehbib, hermanos de Said, llevan más de una década residiendo en la isla de Lanzarote y son destacados colaboradores del Espacio Sáhara.

Deniegan la libertad provisional a Dahane, Tamek y Nasiri, Grupo de los 7

GUINGUINBALI  23/12/2010

El Tribunal de Justicia de Primera Instancia de Ain Sbaa en Casablanca reunido el 22 de diciembre de 2010 ha denegado la concesión de libertad provisional a los presos políticos saharauis defensores de Derechos Humanos que se encuentran actualmente en la prisión de Akacha en Casablanca, Ali Salem Tamek, Brahim Dahan y Ahmed Naciri.

Los abogados defensores de los presos políticos saharauis durante el juicio el 17 de diciembre de 2010 solicitaron la libertad provisional, en esta ocasión el juicio fue pospuesto hasta el próximo 7 de enero ante la ausencia de los otros cuatro acusados que están en libertad provisional y la falta de confirmación de que hubieran recibido la convocatoria.

Las autoridades marroquíes habían concedido la libertad provisional a Degja Lachgar, Saleh Labihi, Rachid Sghayer y Yahdih Etaruzi cuando se encontraban junto al resto del grupo recluidos en el centro penitenciario de Salé en Marruecos, pendientes de ser juzgados por el Tribunal Militar de Rabat.

Es la tercera vez que es rechazada la solicitud de libertad provisional para los presos políticos saharauis Ali Salem Tamek, Brahim Dahan y Ahmed Naciri, los abogados de la defensa habían solicitado su puesta en libertad provisional ante el Tribunal Militar con anterioridad a que este se declarase incompetente para resolver del asunto, inhibiéndose a favor de los Tribunales Penales de Casablanca.

Deida-Da Ali Yasid: "Para sostener un arma aún no estoy viejo"


GUINGUINBALI  LAURA GALLEGO  Islas Canarias22/12/2010

“De la edad que pone en el pasaporte no te fíes” espeta, mientras lo entrega. En ese documento marroquí, que para él -saharaui de pura cepa- no tiene validez alguna, consta que nació en 1930. Pero su gente, mientras manosea la cartilla en cuestión, apunta unos cinco más. De octogenario tiene el aspecto, sí. Enjuto, puro hueso y pellejo, con su majestuosa mata de pelo blanco anárquicamente cortada. Pero sólo eso, el aspecto. La fuerza y el temperamento son los de un joven dispuesto, tristemente, a coger las armas: “Para eso no estoy viejo, sólo nos queda la guerra, e iríamos todos, yo incluido”.

A Deida-Da Ali Yasid lo conoce todo el mundo en El Aaiún; todos los saharauis le profesan respeto. Nadie permanecía sentado cuando él entraba en cualquier jaima, en el campamento Gdeim Izik; corrían a besarle la testa, que es como ellos expresan ese respeto a sus mayores. El anciano no solía quedarse a dormir, pero era habitual encontrarlo por allí, y hasta bien entrada la noche. Viajaba cada día desde la ciudad con su hijo. Con el mismo que ha llegado hace unos días a Gran Canaria.

Nos recibe en la casa de unos saharauis que residen en la Isla desde hace años. Está dormido en el suelo del salón, envuelto en una manta, todo lo largo que es. Es un anciano que inspira ternura. Pero cuando se despierta, atusa la cabellera, y se sienta, ágil, a charlar con las vecinas que han llegado a saludarle, y las hace reír a carcajadas con sus disertaciones sobre las tribus saharauis -según me explican después- , rejuvenece. Cuando te apunta con el dedo, y te clava la mirada, es un chaval. Y así contesta a todas las preguntas.

A veces, con otra pregunta. ¿Que si hay más de dos muertos saharauis?. “¿Y dónde están entonces todos los que faltan?”.

Deida-Da quiere hablar. En nombre de su hija, a la que golpearon. De su nieto, que está en la cárcel. Del que no sabe dónde está. De las más de 20.000 personas que llenaban ese campamento también llamado de la Dignidad. De los muchos niños pequeños que todavía están con desconocidos, mientras las familias hacen correr mensajes con su descripción, esperando encontrar a sus padres. ¿Dónde están? Eso pregunta Deida-Da.

El día que el ejército marroquí recibió la orden de entrar a sangre y fuego en aquel mar de jaimas, y acabar con la protesta pacífica -para sorpresa de algunos, aunque sabedor quizás su Gobierno ya entonces de que no sufriría represalia alguna por parte de la comunidad internacional- el anciano estaba en su casa de El Aaiún. A las seis de la mañana le despertó el móvil. Antes de acostarse, cuenta, varios agentes de policía le hicieron una visita. “Les dije que, pasara lo que pasara, si entraban en mi casa dispararía contra ellos, que tocaran si era necesario y salíamos a conversar, pero si tiran mi puerta abajo, uso el arma que tengo, y saben que no bromeo, por eso no volvieron”, rememora. Y convence.

Como líder de su pueblo, al menos, en cuanto a que anciano respetado, pudieron querer con esa visita alertar de algún modo de lo que estaba a punto de ocurrir. Durante los duros enfrentamientos a los que dio lugar el desmantelamiento, cuando tantas puertas fueron tumbadas a patadas, no pasaron efectivamente por su casa. Pero si ahora está en Canarias, es porque poco a poco se fue dando cuenta de que “querían quitarme de en medio”, cuenta. “Alguien dijo que nosotros pasábamos a los extranjeros al campamento, y mi hijo estuvo escondido tres semanas; cuando apareció en casa, nos vinimos a Canarias”.

Desde aquí quiere arreglar los papeles de su nacionalidad, aunque ya culpa a España de algo: “No puedo regresar ahora porque España no garantiza mi seguridad”. Entonces saca de la cartera otro documento, este del Ministerio de Defensa español, 'Unidad de Asuntos Saharauis y Pagaduría de Pensiones', pone, y una linea más abajo: 'Tarjeta Identidad Guardia Jurado, prestó servicios en Zoco Bocalitos Apolico'. Pensión: 270 euros.

Deida-Da fue soldado español. Aunque después no entró a formar parte de las filas del Frente Polisario. Ha permanecido en su tierra esperando una solución pacífica y tener que haberse marchado a su edad, le parte el corazón. Por eso, aunque acabe de afirmar que no tiene ninguna garantía sobre su seguridad allí, dice, a renglón seguido: “Pero aunque no salga la nacionalidad yo voy a volver, me siento muy mal”.

De los últimos días que ha pasado en El Aaiún sólo puede hablar de detenciones diarias. “Arrestan gente sin parar, quieren eliminarnos, que los que queden tengan miedo y huyan”. ¿Y él? ¿Teme que eso pueda suceder? “No, la gente no tiene miedo, lo que no tiene son armas y no van a salir para morir, hicimos lo que pudimos, es mejor dar un paso atrás y que ahora hagan lo que puedan los de Tinduf, o los periodistas, las ONG, que vengan y vean lo que pasa”, propone.

Ese es su análisis. El miedo, en su opinión, lo tiene Marruecos. Por eso él sí esperaba “por un lado” que lo del campamento acabara como lo hizo. Para Deida-Da -y habla la voz de la experiencia- esa protesta es “lo mejor que han hecho nunca los saharauis”, y ahora “Marruecos sabe que todos quieren la libertad”. Es decir -continúa argumentando- “antes, Marruecos pensaba que los independentistas eran a lo mejor un 5%, los activistas, pero cuando nos vio a todos unidos, mano con mano, no podía creerlo; eso nunca había pasado, por eso nos acusaron de terrorismo y todas esas patrañas, para que nadie vea que estamos todos en torno a una sola palabra”. Libertad, claro.

Pero la libertad brilla por su ausencia estos días en El Aaiún. Al menos, para una parte de la población, los saharauis. Por eso, dice el anciano, la convivencia con los habitantes marroquíes se ha roto también. “Eso se acabó, cada uno por su lado, porque muchos, que han sido vecinos nuestros durante 35 años, se han chivado a la policía de dónde estaban escondidos algunos saharauis, o incluso han participado en el acoso, ¿y lo que hemos compartido durante todo este tiempo? ¿Dónde quedó eso?” pregunta de nuevo.

No hay libertad, no hay esperanza ni en España ni en ningún organismo internacional -”la ONU ya está tardando en salir de allí, es un ocupante más”- no hay convivencia. Pero insiste para acabar: tampoco hay miedo. “Ya no tenemos nada, no nos queda nada por hacer, salvo ir a la guerra; da igual quien sea el más fuerte, ya no hay nada más que hablar, queremos luchar, todos, incluido yo mismo. Para sostener un arma aún no estoy viejo”. La fuerza de un chaval y el agotamiento de 35 años de sometimiento. Pero no se rinde.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Las seis mujeres saharauis detenidas han sido víctimas de malos tratos en la Cárcel Negra de El Aaiun

 
Por primera vez las autoridades marroquíes han presentado cargos penales contra las seis mujeres saharauis detenidas que serán juzgadas por la jurisdicción ordinaria en las secciones primera y segunda de la Sala de lo Penal del Tribunal de Apelación de El Aaiún en el Sáhara Occidental.

Las detenciones de las Defensoras saharauis de Derechos Humanos ENGUIYA ELKHAWDI y HAYAT RGUEIBI ambas de 20 años, ELKHAIDOUMA ALHAMANI conocida por GhaIia de 29 años, OUM ALFADLI GAOIDA de 48 años, FATIMETOU ASABI de 44 años y AZAHRA ALANSARI se producen en el marco del desmantelamiento del Campamento de Gdeim Izik y las manifestaciones posteriores que tuvieron lugar en la ciudad y el puerto de El Aaiún en el Sahara Occidental, el 8 de noviembre 2010.

Según confirman las familias de las presas saharauis, tras su detención por los agentes del servicio de secreto marroquí, no les fue permitido visitarlas ni facilitarles suministros  durante bastante tiempo, desconociendo tanto la situación en la que se encontraban como el motivo de su detención ya que la Administración penitenciaria se negó a gestionar la solicitud de visita.

Asimismo las familias manifiestan que todos los detenidos, incluidas las mujeres que se encuentran en la prisión negra del Aaiun en el Sahara Occidental, son víctimas de malos tratos y violaciones de los derechos humanos, con la prohibición de recibir visitas, correspondencia, tramitar quejas y conocer de sus procedimientos, comunicarse telefónicamente o facilitarles suministros, alimentos o medicamentos.

La visita de las familias al centro de detención, sometidas a control e inspección previa, se realizó en una sala muy estrecha de 21 metros cuadrados y separados de las detenidas por una mampara, situación que impidió a las familias conocer las circunstancias en las que se produjeron las detenciones y los cargos presentados contra ellas, así como el tipo de torturas y malos tratos a las que han sido sometidas debido a las condiciones ambientales existentes en las que se produjo la visita con mucho ruido y bajo la advertencia de los guardas a las reclusas para evitar que hablasen sobre el sufrimiento padecido y las condiciones de su confinamiento.

La condiciones impuestas para la realización de las visitas fueron de dos miembros por cada familia durante un tiempo máximo de 10 minutos, bajo un ambiente de gritos y ruidos, que no permitió la debida intimidad con las familias, sin respetar el estado físico y psicológico que ello produce en las niñas detenidas y sus madres, las familias no pudieron tener una relación familiar cálida y cercana con las detenidas, especialmente las reclusas que tienen hijos y las prisioneras más jóvenes, que padecen enfermedades crónicas, como Ghalia que es diabética.

Señalar que las autoridades marroquíes detuvieron a FATIMETOU ASABI de 44 años y AZAHRA ALANSAR en la ciudad portuaria de El Marsa a 25 km. de el Aaiun, a ENGUIYA ELKHAWDI, HAYAT RGUEIBI y OUM ALFADLI JAWDA en el aeropuerto del Aaiun Sahara Occidental y a ELKHAIDOUMA ALHAMANI conocida por GHALIA en el aeropuerto Mohammed V de Casablanca en Marruecos cuando se disponían a viajar a Argelia y a Sudáfrica para participar en el Foro Mundial de la Juventud.

Antedentes:

·         Desde el 31 de octubre de 1975 el estado de Marruecos ha llevado a cabo detenciones masivas de miles de saharauis, incluidas mujeres, que han sido sometidos a largos periodos de tiempo de desaparición forzosa, que oscilan entre 4 y 15 años en varias cárceles  secretas marroquíes. 

·         Estos secuestros masivos han producido gran mortalidad entre los detenidos debido a la tortura, los malos tratos y la nutrición deficiente a las que han sido sometidos, incluidas mujeres y niños.

·         En 1992 Kaltum Alwannat fue detenida junto a un grupo de jóvenes y condenada a 20 años por un tribunal militar en Rabat Marruecos.

·         El 17 de junio de 2005, las autoridades marroquíes recluyeron a la Defensora saharaui de Derechos Humanos Aminetu Haidar en el hospital "Hassan Ben El Mahdi" antes de ser privada de libertad y enviada a la prisión negra del Aaiun en el Sahara Occidental durante 7 meses por su participación en manifestaciones pacíficas, exigiendo el derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui celebradas el 21 de mayo de 2005.

·         El 9 de mayo de 2007 fue detenida la Defensora Saharaui de Derechos Humanos Sultana Khaya por la policía marroquí de Marrakech producto de los malos tratos perdió el ojo derecho, fue juzgada junto a un grupo de estudiantes a 8 meses de prisión.

·         El 23 de octubre de 2009, las autoridades marroquíes arrestaron en el interior de la prisión de Salé en Marruecos a la ciudadana saharaui Salka Dahan cuando intentaba visitar a su hermano el Defensor saharaui de Derechos Humanos Brahim Dahan, fue condenada a dos meses de prisión en primera instancia, pena que fue rebajada en apelación a un mes, por llevar en el bolsillo 5.000 Dirhams marroquíes en el momento de la visita.


Colectivo de Defensores de Derechos Humanos Saharauis. CODESA

El Aaiun en el Sahara Occidental, a 15 de diciembre de 2010

lunes, 13 de diciembre de 2010

SEIS ACTIVISTAS SAHARAUIS DE DD.HH. ENVIADOS A PRISIÓN

Hoy sábado 11/12/2010, el Fiscal General del Rey en la corte de apelaciones
de El Aaiún ha transferido a seis activistas y defensores de los derechos
humanos saharauis a la cárcel Negra de El Aaiun.

Estos son: Ghalia Joumani, Faddala Jaouda, Ndour El Houcine, Labras
Mustapha, Med Ali Sid Ezain, Mokhtar Mraizig*.  Ahmed Soubaii es trasladado
a la prisión de Salé.
El Fiscal General ha liberado al Sr. Said Jaouad.

En la cárcel Negra de El Aaiún se encuentran 127 presos saharauis detenidos
tras la intervención brutal contra el campamento de Gdeim Izik el
08/11/2010, y 19 prisioneros en la cárcel de Salé (Marruecos)

domingo, 12 de diciembre de 2010

Detienen a una activista saharaui en el aeropuerto Mohammed V de Casablanca y se le impide viajar

Casablanca (Marruecos), 10/12/2010 (SPS).-Elementos de la inteligencia marroquí han detenido a una activista saharaui de derechos humanos Galiya Yumani, en la mañana de este viernes, en el aeropuerto Mohammed V de Casablanca, (Marruecos), según el Colectivo Saharaui de los Defensores de los Derechos Humanos.

La activista ha sido arrestada cuando viajaba para Argelia y luego a Sudáfrica para participar en el Festival Internacional de la Juventud que se celebra del 13 al 21 de diciembre de 2010.

En el mismo contexto, las autoridades de ocupación marroquí han detenido el miércoles por la noche a dos jóvenes saharauis Hayat Rgaibi y Nguiya Hawassi, ambas de 20 años de edad, en el aeropuerto del Aaiún, por su participación en las manifestaciones de Gdeim Izik y el Aaiún.

La detención de las jóvenes vino cuando se estaban preparando conjuntamente con dos jóvenes saharauis para viajar a la ciudad de Casablanca y luego a Argelia para participar en un Simposio sobre los Derechos Humanos en conmemoración del 62 aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos, según el Colectivo saharaui de los defensores de los derechos humanos. (SPS).


sábado, 11 de diciembre de 2010

La Asociación Pro Derechos Humanos de España (APDH) concede el Premio de Derechos Humanos 2010 al "Grupo de los Siete"


La APDHE ha hecho pública hoy la concesión de los Premios de Derechos Humanos 2010 al "Grupo de los Siete" compuesto por Ali Salem Tamek, Brahim Dahan, Rachid Sghaïr, Nassiri Hamadi, Yahdih Ettarrouzi, Saleh Loubeihi y Degja Lechgar.

El premio les ha sido concedido en la categoría de PREMIO INTERNACIONAL y reconoce que nos encontramos ante "defensores Saharauis de Derechos Humanos sometidos a persecución, torturas y prisión a causa de su lucha por la consecución del Derecho de Autodeterminación del pueblo saharaui y por el cumplimiento de la legalidad internacional en el Territorio No Autónomo del Sahara Occidental en defensa de los Derechos Humanos".

La concesión del premio coincide con el aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, aprobada el 10 de diciembre de 1948.

El próximo viernes, día 17 de diciembre, se encuentra previsto que se celebre en Casablanca (Marruecos) la tercera sesión del juicio contra los 7 activistas, tres de los premiados se encuentran privados de libertad en las cárceles marroquíes desde octubre de 2009.

Detenidas las jóvenes activistas saharauis Hayat Rguibi y Nguia El Haoissi en El Aaiun, Sahara Occidental


CODESA
El Aaiun, Sahara Occidental, a 8 de diciembre de 2010

Las autoridades marroquíes han detenido el miércoles 8 de diciembre de 2010 en el aeropuerto de El Aaiun a las jóvenes saharauis Hayat Rguibi y Nguia El Haoissi ambas de 20 años de edad por su participación en el Campamento Gdeim Izik y en las manifestaciones que se produjeron tras su desmantelamiento en la ciudad el 8 de noviembre de 2010.   

La detención de las dos jóvenes se ha producido del aeropuerto aproximadamente a las 19:00 horas cuando las defensoras de los derechos humanos saharauis acompañados y otros jóvenes se disponían a  viajar a Casablanca para, a continuación, tomar un vuelo a Argelia para participar en una Conferencia en conmemoración del 62 aniversario del Día Mundial de los Derechos Humanos. 

Con anterioridad Hayat Rguibi y Nguia El Haoissi sufrieron violaciones de derechos humanos  por parte de la policía marroquí debido a su participación en protestas pacíficas, en las que se exigía el derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui, fueron secuestradas, violadas y amenazadas de muerte, se recoge en video adjunto y subtitulado el testimonio de Hayat Rguibi.

Algunos saharauis defensores de los derechos humanos que les acompañaban afirmaron que las dos saharauis fueron arrestadas por la policía de frontera debido una orden judicial emitida de busca y captura, motivo por el que denegaron su embarque y fueron detenidas a la espera de los resultados de la investigación abierta contra ellas.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Pesadilla en El Aaiún, de Ana Romero en El Mundo

EL MUNDO 1 de diciembre de 2010. Ana Romero, enviada especial. Publicado por Reggio’s

«Como no me movía se me explicó que el acuerdo era igual que el francés: ‘Le Monde’ y ‘Le Figaro’ sólo estuvieron 48 horas»«No hubo una masacre. ¿Pero por qué nos ocultaron que, atados con grilletes a las camas, allí estaban los heridos?»

El representante español «me arrebató los móviles para que no hablara con ‘periodistas y activistas’. Y ese fue el final»

Lo de menos ha sido la expulsión y la ansiedad de no saber si los policías que te conducen al aeropuerto van a girar y te van a llevar a un sitio desagradable. Qué más da otro periodista español al que se le echa de Marruecos. Eso es ya algo habitual. Poco importa también la angustia de ese día y esa noche pasados en el antiguo casino de oficiales españoles en El Aaiún sin saber lo que se estaba fraguando. O el escalofrío que recorre el cuerpo cuando alguien grita: «Si sales a la calle te van a matar. ¿Me entiendes? Te van a matar». Y luego te encuentras con que, efectivamente, tienes que salir a la calle, pase lo que pase.

Lo peor han sido los 10 días vividos en un lugar donde, desde el momento en el que bajas del avión, respiras una represión que termina por acogotarte. El miedo es frío, y poco a poco, se va acomodando en el cuerpo. En el corazón, que te late más deprisa. En el estómago, que se te hace un nudo. En la espalda, que te duele.

Eso que antes era normal en la capital administrativa del Sáhara Occidental -un estado policial ejercido por Marruecos- se ha multiplicado exponencialmente tras los acontecimientos del 8 de noviembre. El resultado: el periodista que quiera trabajar ahora allí tiene que aprender, rápido, a hacerlo como se hacía antes, de la manera en la que trabajaban esos viejos reporteros enviados a la antigua Unión Soviética y que querían hablar con disidentes. Periodismo a la antigua cuando pensábamos que internet había acabado con él.

Un duro trabajo que implica cambiar de coche, bajar de uno y subir a otro, meterse en un taxi y luego en un segundo y en un tercero. Que incluye tumbarse en los asientos traseros de los vehículos, llevar ropa local en el bolso (para las mujeres, una ventaja) y vestirse detrás de unos cristales tintados. Que obliga a apuntar los números de teléfono en un papel que luego se rompe en mil pedazos en caso de registro. Que agudiza los sentidos. Que hace apurar esas llamadas fugaces (no pueden sobrepasar los 40 segundos) que los saharauis hacen desde un locutorio para indicarte un lugar o para darte una noticia. Es indispensable enterarse a la primera. Después no se puede devolver la llamada. Hay que hablar poco y disimular mucho: qué hace quién puede significar que ahora es el momento para encontrarse con alguien.

Aún así, inevitablemente, al salir de las casas, ahí estaban de nuevo. Los siniestros policías de paisano. Chicos jóvenes en su mayoría. Vestidos de oscuro y tocados con gorro de béisbol. Apostados frente al hotel y en el hall. Interviniendo crónicas. Preguntando al conductor que viene de vacío por el paradero de la periodista. El wali ahora defenestrado; Mohamed Jelmus, me dijo que el continuo seguimiento se hacía por mi seguridad. Seguramente.

Sobre todo, para defenderme de las mafias saharauis o de esas milicias armadas cercanas a Al Qaeda que habían tomado el campamento de Gdeim Izik y habían secuestrado a las 20.000 personas que estaban allí. Ésa es la versión que nos dieron los marroquíes de lo que ocurrió el pasado 8-N. Versión que dimos cuando el ministro del Interior, Taieb Cherkaoui, vino a Madrid con el vídeo en la maleta. Una estafa parecida al acuerdo alcanzado por los gobiernos de España y de Marruecos para que dos periodistas de los dos primeros medios escritos -EL MUNDO y El País- viajaran a El Aaiún. Con libertad total, nos dijeron. Así, fue una sorpresa recibir, apenas 24 horas después de llegar, la oferta de entrevistar en Rabat al ministro de Asuntos Exteriores, Taieb Fassi-Fihri. Yo acababa de entrevistarlo apenas dos semanas antes, y al periódico le pareció que la noticia estaba en El Aaiún, no en un despacho en Rabat. Mi compañero de fatigas, Tomás Bárbulo (autor del magnífico libro La historia prohibida del Sáhara), fue enviado a Rabat a hacer la entrevista-trampa. Nunca más volvió a El Aaiún. EL MUNDO declinó la invitación.

Ahí empezaron los problemas. Como no me movía de El Aaiún, se me explicó que el acuerdo alcanzado por los gobiernos de España y de Marruecos era el del «modelo francés»: Le Monde y Le Figaro estuvieron 48 horas en El Aaiún (los lectores podrán comprobar si buscan sus crónicas en internet lo que éstos alcanzaron a hacer). Era la primera vez que oía que el trato Madrid-Rabat incluía una limitación temporal de apenas dos días. «Si lo llegamos a saber, no venimos», fue nuestra respuesta. «Tu misión aquí ha terminado», fue la de Marruecos.

La misión, sin embargo, no terminó ahí. Y fue entonces cuando empecé a comprender el tamaño de la estafa con la que habíamos sido atraídos a la última colonia de África. Entendí el engaño que resultó ser la visita guiada a la morgue del Hospital Militar. Allí nos llevaron al día siguiente de llegar para enseñarnos la morgue y demostrarnos que no había sitio para más de seis cadáveres. Efectivamente, en El Aaiún no hubo un masacre. Pero, ¿por qué nos ocultaron que, atados con grilletes a las camas, allí estaban los heridos del campamento? ¿Por qué no nos dijeron que sus familias no sabían nada de ellos, que los daban por desaparecidos?

Caminé por los pasillos del Hospital Militar, con fuerte olor a desinfectante, ajena al suplicio de Mohamadu Yadasi, al que finalmente pude entrevistar en el dormitorio de su casa después de cambiar dos veces de coche. Mohamadu, un enfermero saharaui que sufre epilepsia, habla un castellano cervantino que aprendió de los maestros españoles en el colegio de La Paz. En el campamento le rompieron la tibia y lo dejaron siete días sin recibir sus medicamentos. Tardó cuatro días en recuperar la conciencia. Cuando lo hizo, estaba esposado en cruz a la cama del hospital. Si me hubiera ido a las 48 horas, como supuestamente habían acordado Madrid y Rabat, no habría empezado ni a oler lo que pasa realmente en El Aaiún. No habría conocido a Yadasi ni a su mujer, Maymuna, ni a sus tres hijos -Noor, de ocho años, y los gemelos Mohamed y Aya, de seis-.

Si hubiera aceptado el señuelo de la entrevista con Fasi Fihri, no habría sabido la situación en la que están los 132 presos de la Cárcel Negra. El wali nos dio las cifras, pero nada más. Para entrevistar a uno de los siete abogados de los detenidos tuve que internarme de nuevo en las callejuelas de los barrios saharauis. Para saber que a los presos los han violado con botellas, les han orinado encima y los han golpeado incluso cuando los curaban de las heridas. Tampoco habría hablado, en medio de la noche y oculta en un coche, con la chica negra (descendiente de esclavos) de 25 años a las que tres agentes violaron «por ser saharaui».

Tantas cosas que no habría contado si me hubiera ido antes. No, la misión no había terminado. El lunes iba a haber entrevistado a ocho heridos de bala que están cuidadosamente escondidos en las entrañas de El Aaiún. Por eso el domingo por la tarde decidieron terminarla a la fuerza. «¿Es usted la periodista Ana Romero?», me preguntó una señora marroquí cuando me acercaba al hotel. Acababa de bajarme del coche de Aminatu Haidar. «No, ésa no soy yo», respondí. Acompañada de un hombre con chilaba, me siguió al hotel. Una vez dentro, preguntó en la recepción, y me abroncó por negar mi identidad. «Tiene usted que irse de aquí inmediatamente», señaló, al tiempo que se identificaba como directora de Comunicación del Gobierno regional de El Aaiún.

Llamé al depositario de España, Mariano Collado, que llegó enseguida. Collado le pidió que se identificara y me dijo que dejara de hablar con ella, que ya lo haría él. Le dije que no me iría sin una orden escrita de expulsión y me senté a su lado a escribir la última crónica desde El Aaiún. Ella me intentaba distraer. Yo no levanté la cabeza del portátil. La supuesta directora de Comunicación se marchó diciendo que volvería pronto con la orden.

Collado me ofreció irme con él a la Depositaría para evitar que corriera la misma suerte que el enviado de Radio Exterior de España, Guillaume Bontoux: Collado estaba delante cuando la policía le dijo al periodista que se podía quedar, pero dos horas más tarde, cuando el reportero dormía, entraron en su habitación, lo despertaron y se lo llevaron al aeropuerto.

La idea de pasar la noche esperando a que alguien entrara en la habitación del hotel no me parecía demasiado atractiva. Hice la maleta y me marché a la Depositaría. Durante el tiempo que estuve allí, Collado llevó la negociación con los marroquíes. Cuatro veces vinieron a la puerta, cuatro veces él los hizo marchar. A medida que pasaba el tiempo, la preocupación de Collado aumentaba. «Me lo han dicho claro, me han dicho que te van a matar. Hay sicarios en la calle», me dijo al tiempo que me conminaba a marcharme de El Aaiún por mi seguridad y por la suya. Llegado un punto, me arrebató los móviles para que no hablara «con periodistas y con activistas» dentro de la Depositaría.

Ése fue el final. Volví a coger mis cosas, abrí la puerta de la Depositaría y volví a salir a la calle. Buscaba un taxi para regresar al hotel. No hubo tiempo. Me esperaban varios coches para llevarme al aeropuerto. La condición que pusimos venía con ellos en una carpeta rosa fucsia. La orden de expulsión de Marruecos por ser una «grave amenaza para la seguridad nacional». Tres copias, ninguna para mí. Aún tendría que enseñar, una por una, todas mis posesiones. Las fotos, el ordenador, el módem, los blocs de notas, el libro de Bárbulo (corrió un serio peligro), la arena del desierto «marroquí», según murmuró la mujer policía que registró mis enseres.

Viajé acompañada, y acompañada estuve hasta que dejé Marruecos, ayer, vía Casablanca. Mañana hará dos semanas que desde Madrid y desde Rabat nos invitaron a viajar a El Aaiún para informar libremente sobre lo que allí está ocurriendo. No, la misión aún no ha acabado. Desde la distancia, seguiremos informando.

Publicado por Reggio's

1 Diciembre, 2010, a las 8:03 am

Fuente: Poemario por un sahara libre

martes, 7 de diciembre de 2010

Detención y torturas a dos menores del campamento saharaui de Gdeim Izik



El Aaiun. 06/12/2010

El menor saharaui de 15 años, Ahmed Kentaui, fue secuestrado por miembros del ejército y la gendarmería marroquí el pasado 8 de noviembre en el Campamento saharaui de Gdeim Izik después de haber estado acompañado por su madre.

A pesar del intento de la madre de persuadir  a los agentes marroquíes de impedir que lo lleven éstos lo trasladaron en un camión militar y después en vehiculo de la gendarmería. El menor fue sometido a sesiones de torturas y vejaciones por los militares. Luego fue conducido a un centro el en que se unió a grupo de saharauis que estaban detenidos en las dependencias de la gendarmería de El Aaiun Sahara Occidental.

Ahmed Kentaui afirmó que estuvo durante cuatro días sometido a continuos maltratos y torturas por haber estado en el campamento saharaui de Gdeim Izik antes de ser desmantelado brutalmente por las fuerzas marroquíes.

El menor una vez dentro de la comisaría lo sometieron a un interrogatorio sin la presencia de sus padres siendo éste menor de edad. El adolescente lo trasladaron el día 12 de noviembre ante al procurador del rey y el juez del tribunal de primera instancia para ser liberado con signos de torturas que se ven en todo su cuerpo.

Otro menor saharaui conocido como Mohamed Lamin Suleima, que sufre transtorno psicológico por haber sido torturado anteriormente por esos mismos agentes ha sido víctima de torturas durante cuatro días al igual que muchos jóvenes saharauis a raíz de las protestas que se originaron en El Aaiun tras el violento desalojo del campamento de la dignidad saharaui.

Fuente CODESA

lunes, 6 de diciembre de 2010

Revelaciones de Wikileaks sobre el Sáhara

Argelia garantiza a EE UU que no irá a la guerra por el Sáhara
El Gobierno argelino solo permitirá al Frente Polisario combatir dentro del territorio que controla.- La enemistad personal entre el presidente Buteflika y el rey Mohamed VI aleja las posibilidades de un acuerdo

EL PAIS  IGNACIO CEMBRERO - Madrid - 03/12/2010

El Sáhara Occidental enfrenta desde hace más de 35 años a los dos pesos pesados del Magreb, pero a su rivalidad tradicional se añade desde hace más de una década la animosidad entre sus dos jefes de Estado, el veterano político argelino Abdelaziz Buteflika, de 73 años, y el relativamente joven rey Mohamed VI, de 47 años.

A lo largo de todos estos años ambos, más aún el líder argelino, se han confesado con sus huéspedes estadounidenses. De esas conversaciones mantenidas en los palacios reales o en La Mouradia (sede de la Presidencia de la República) queda claro que no se quieren. Incluso Buteflika desdeña a su álter ego marroquí, pero también garantiza a EE UU que nunca irá a la guerra por el Sáhara.

Esto hace aún más difícil resolver un conflicto que impide la integración del Magreb, mantiene desde hace 16 años cerrada una frontera de más de 1.000 kilómetros y perjudica al sur de Europa, que se beneficiaría del crecimiento económico de sus vecinos meridionales.

"No quiero dar la mano al rey"
"[...] no quiero dar la mano al rey". Buteflika acabó soltando esta frase, en junio de 2006, a Frances Fragos Townsend, asesor para temas de seguridad del presidente George Bush. Antes había descrito, en términos poco amenos, al monarca: "No es abierto y carece de experiencia".

Buteflika le comparó con su padre, el difunto rey Hassan II, con el que bromeaba, y con su hermano, el príncipe Moulay Rachid, con el que acababa de coincidir en Sevilla. "Charlamos y bromeamos alegremente, pero no puedo hacer lo mismo con el rey porque no tenemos el mismo sentido del humor", se lamentó.

Y, sorprendentemente, el presidente de Argelia hizo una "autocrítica", según escribió en su informe, el 1 de julio de 2006, el embajador estadounidense en Argel. Reconoció su "punto débil". Explicó a sus interlocutores que creía en el diálogo para que los demás resuelvan sus contenciosos, pero no creía en el diálogo para él y Mohamed VI.

Buteflika y sus más íntimos colaboradores repitieron, a lo largo de los años, las mismas frases sobre el monarca alauí a veces aderezadas con comentarios sobre sus colaboradores. El general Larbi Belkheir, que durante largos años dirigió de gabinete del presidente, tachó a los consejeros reales de "inútiles". El último cargo de Belkheir fue el de embajador en Rabat.

Los presidentes George Bush y Jacques Chirac intentaron que Buteflika fuera indulgente. Le recordaron que Mohamed VI era un crío cuando él era ya un diplomático veterano. Pero el rey le hizo una afrenta al presidente, en 2005, al cancelar, a última hora, la visita del primer ministro argelino a Marruecos. "No soy Jesucristo, no voy a poner la otra mejilla", les replicó Buteflika.

Mohamed VI fue, en cambio, más cauto con sus huéspedes estadounidenses. Explicó, por ejemplo, al senador Dick Lugar, el 19 de agosto de 2005, la verdadera razón del empeño argelino en mantener cerrada la frontera común: "Buteflika teme que si la abre millones de argelinos cruzarán a Marruecos, pero ningún marroquí irá a Argelia", que es un país menos atractivo.

No es ese el motivo, le respondió Buteflika, en junio de 2009, al senador Richard Burr, asesor de la Casa Blanca para la lucha antiterrorista: la frontera permanecerá cerrada hasta que haya una solución en el Sáhara Occidental.

Sin relaciones con Argelia
"No tenemos relaciones con Argelia excepto una limitada cooperación en materia de seguridad", se lamentó, tres años después, el monarca a David Welch, adjunto al secretario de Estado para Oriente Próximo y Magreb. "Pese a las obvias oportunidades de cooperación el presidente Buteflika [...] prefiere el statu quo", se lamentó Mohamed VI. Recordó que en 2005 viajó a Argel para "para tratar de superar el punto muerto", pero su gesto no fue correspondido.

El soberano es algo ingenuo. Elogió, por ejemplo, los "esfuerzos incansables" de Belkheir, el embajador argelino en Rabat, recientemente fallecido, para mejorar la relación, pero este diplomático fue, en realidad, uno de los que más dardos lanzó contra el palacio real en sus charlas con los estadounidenses.

El embajador de EE UU en Rabat, Thomas Riley, tampoco es del todo amable con el rey al que describe como físicamente "hinchado" aunque, eso sí, le ve "relajado y descansado tras cuatro semanas de vacaciones en Francia".

Buteflika desdeña al monarca
Buteflika desdeña al monarca y desprecia su oferta de otorgar una autonomía al Sáhara, en lugar de celebrar un referéndum de autodeterminación, para resolver el contencioso. El plan de autonomía está "vacío", repite una y otra vez. No va más allá de permitir a los "saharauis recoger sus propias basuras". Su margen de maniobra sería menor que el de un alcalde marroquí.

Hay un par de ejemplos, según él, de auténticas autonomías: Puerto Rico [Estado libre asociado a EE UU que puede optar por la independencia] y Montecarlo [Estado independiente con soberanía restringida por Francia]. "Tráigame una solución así [...] y hablaremos con los saharauis" para convencerles. "No vamos a aceptar la política del Anschluss" de Rabat. Con Hassan II, asevera, hubiese sido más fácil alcanzar un acuerdo.

"Es mejor que los saharauis vivan bajo una buena autonomía que no que permanezcan en campamentos de refugiados", le respondió al presidente Robert Ford, embajador de EE UU en Argel. Para el Departamento de Estado el modelo es el de "los kurdos dentro de Irak". Pero la oferta marroquí, admite, no es tan generosa y está mal presentada.

"Marruecos puede hacer mucho más para ganarse la confianza [de los saharauis y del mundo] continuando su mejora de los derechos humanos en el territorio, ofreciendo un espacio político a sus adversarios, incluidos los pro Polisario, y legalizando a las organizaciones saharauis de derechos humanos que simpatizan con la autodeterminación", señalaba, en abril de 2009, el borrador de la respuesta estadounidense a una carta del rey Mohamed VI.

Días antes se recibió en Washington una misiva de Mohamed VI pidiendo ayuda para impulsar en el Consejo de Seguridad una resolución "favorable a Marruecos y que descarte que las fuerzas de paz de la ONU en el territorio supervisen los derechos humanos".

¿Habrá guerra?
A los diplomáticos estadounidenses les ronda una pregunta: ¿irá algún día Argelia a la guerra con Marruecos por el Sáhara? El Sáhara no será nunca un casus belli para Argelia, les contesta Buteflika. "El Polisario no nos va a arrastrar a una guerra", insiste. Reconoce, no obstante, que cuando él llegó a la presidencia, en 1999, el Ejército y los servicios secretos no compartían este punto de vista.

Pero si los independentistas saharauis deciden "combatir en su propio territorio", es decir en esa franja del 15% del desierto que está bajo su control, será "su decisión", advierte Buteflika. "Si lo hacen no se les permitirá que luchen en el Sáhara y que después regresen a Argelia" como refugio trasera. Es decir que Marruecos podría machacar militarmente a la guerrilla saharaui.



Washington descarta los vínculos entre el Frente Polisario y Al Qaeda

El grupo independentista censura la Red para evitar el contagio islamista

EL PAIS  I. CEMBRERO - Madrid - 03/12/2010

Las autoridades marroquíes sostienen, en sus conversaciones con interlocutores de EE UU, que el Frente Polisario, que lucha por la independencia del Sáhara, tiene vínculos con la rama magrebí de Al Qaeda (AQMI), pero desde su Embajada en Argel o desde los campamentos de refugiados, el Departamento de Estado sospecha más bien que los terroristas constituyen una amenaza para el movimiento saharaui y sus huéspedes extranjeros, entre los que hay muchos españoles.

El Sáhara y los saharauis son el tema intramagrebí al que las embajadas de EE UU en la región dedican mayores esfuerzos. Sus cables no solo dan cuenta de las iniciativas diplomáticas, sino que describen la vida en los campamentos de refugiados, la de los saharauis en la antigua colonia española, bajo control de Marruecos, e incluso la de los estudiantes saharauis en las universidades marroquíes.

Yassin Mansouri es no solo el jefe del principal servicio secreto marroquí (DGED), sino un auténtico consejero de seguridad nacional y un interlocutor privilegiado de EE UU. A Dell Gray, el coordinador antiterrorista del Departamento de Estado, Mansouri no le dijo, el 7 de febrero de 2008, que el Polisario era un grupo terrorista, pero sí que "algunos de sus miembros se han apuntado a AQMI".

Dos años después Mansouri aseguró en Rabat a Janet Anderson, secretaria de Estado adjunto, que una de las células de AQMI en el sur de Argelia "podía tener lazos con el Polisario, pero no proporcionó ningún dato más". En público los responsables marroquíes acusan a sus adversarios saharauis de ser terroristas.

Los voluntarios estadounidenses de ONG que trabajan en el área de Tinduf y funcionarios del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, aseguraron, en cambio, hace un año, "que islamistas radicales han formulado amenazas contra occidentales residentes en los campamentos [...]". "Los saharauis protegen a sus voluntarios extranjeros, pero ahora proporcionan una mayor seguridad cuando viajan fuera de sus campamentos". Los extremistas reprochan al Polisario no ser lo suficientemente piadosos y fomentar el diálogo interconfesional.

Para impedir el contagio islamista la seguridad saharaui toma medidas. En los cibercafés los refugiados "pueden consultar lo que quieran en Internet, incluida la pornografía o la prensa marroquí, pero no las webs extremistas", señalan las fuentes de EE UU. El Polisario castiga severamente a los que "trafican con personas o armas que puedan servir a los terroristas", pero hace "la vista gorda" sobre el contrabando de gasóleo y de tabaco.

"[...] la juventud saharaui amenaza con reanudar la lucha armada contra Marruecos", insisten los interlocutores de EE UU. El Polisario, en cambio, "alienta" la emigración de jóvenes al Sáhara bajo control de Rabat "para, se supone, reforzar la resistencia y mejorar la inteligencia".

Los refugiados darían la espalda al Polisario si aceptase un acuerdo con Rabat que no incluyese una consulta entre cuyas opciones figurase la independencia. Los saharauis asentados en el Sáhara en manos de Marruecos aspiran, en cambio, más "al autogobierno que a la autodeterminación", señalaba, en agosto de 2009, el encargado de negocios norteamericano en Rabat, que viajó al territorio y se entrevistó con muchos de ellos.

"Desean más protección de su identidad y no tener un Ejército y unas embajadas", insistía el encargado. "La pequeña minoría pro-Polisario que se hace oír [...] contaba antes con el apoyo de la mayoría silenciosa saharaui, sobre todo durante los episodios de represión". Ahora, a mediados de 2009, "está más bien intrigada por la perspectiva de la autonomía [...]".

Está por ver si después del desmantelamiento, hace casi un mes, del campamento de protesta saharaui en las afueras de El Aaiún y de los enfrentamientos posteriores en la ciudad, la población de la antigua colonia española piensa aún lo mismo.

Los que sí apuestan por la independencia son los estudiantes saharauis en las universidades de Marruecos. En abril del año pasado el Consulado estadounidense redactó un informe sobre esas futuras élites con la siguiente conclusión: "Casi todos los estudiantes son favorables a la independencia y su experiencia como segundones en la sociedad de Marruecos parece haber reforzado su rechazo a su futura integración" en el país.

"Si el Gobierno de Marruecos es serio con relación a su propuesta de autonomía haría bien en empezar un diálogo más activo con los estudiantes y otros líderes del Sáhara (...) en lugar de intentar impulsar el asuntos a través de los cauces de la diplomacia internacional", sentencia Elisabeth Millard, cónsul en Casablanca.


EE UU sitúa al Palacio Real en la cima de la corrupción en Marruecos

Los diplomáticos norteamericanos describen casos concretos en los que asesores de Mohamed VI exigen comisiones para el desarrollo de proyectos inmobiliarios

EL PAÍS - Madrid - 02/12/2010

"La influencia y los intereses comerciales del rey [Mohamed VI] y de algunos de sus asesores" son palpables "en cada gran proyecto inmobiliario" en Marruecos. El consejero comercial de Estados Unidos, adscrito al Consulado norteamericano en Casablanca, llegó a esta conclusión, en diciembre del año pasado, tras reunirse con algún gran empresario y ejecutivos de empresas pertenecientes a la familia real.

Un Ejército marginado e ineficaz
Cable en el que se habla de la opaca procedencia de la riqueza de Marruecos
Cable que relata que para hacer inversiones inmobiliarias en Marruecos hay que contar con la anuencia del rey

En una nota secreta del 11 de diciembre del año pasado, el consejero comercial da los nombres de sus informantes y relata con todo lujo de detalles la historia de un hombre de negocios que, por cuenta de un consorcio estadounidense, deseaba invertir 220 millones de dólares (162 millones de euros) en un proyecto inmobiliario. EL PAÍS omite reproducir los nombres de las fuentes y de las empresas citadas para no perjudicarles.

El hombre de negocios obtuvo el permiso de construir del gobernador de la región donde quería invertir, pero al poco tiempo el Palacio Real "le animó con fuerza", a través de una sociedad perteneciente a la familia real, a asociarse con él. El empresario "rechazó la proposición y tuvo que soportar meses de paralización del proyecto".

La empresa vinculada con el Palacio Real propuso al empresario, al cabo de un tiempo, que le organizase una visita a un país del Golfo Pérsico, en el que tenía numerosos contactos para tratar de fomentar la inversión en Marruecos. A cambio de este servicio, el empresario sería "el único propietario" de su proyecto inmobiliario en Marruecos. Aceptó el trato.

La delegación marroquí que viajó a ese próspero país del Golfo estuvo encabezada por uno de los principales ejecutivos de una de las grandes empresas pertenecientes a la familia real. En su reunión con los inversores locales, el alto ejecutivo marroquí les explicó que solo tres personas en Marruecos tomaban las decisiones sobre grandes inversiones: Fouad Alí el Himma, íntimo amigo del monarca y líder del Partido Autenticidad y Modernidad; Mounir Majidi, secretario particular de Mohamed VI, y el propio rey. "Hablar con cualquier otra persona es una pérdida de tiempo", les advirtió.

A su regreso a Marruecos, la empresa vinculada al Palacio Real recibió instrucciones de sus dueños de cumplir casi por completo su compromiso con el hombre de negocios deseoso de invertir. Solo le pidió una participación del 5% en el proyecto.

"Glotonería vergonzosa"
"Las principales instituciones y los procedimientos del Estado marroquí son utilizados por palacio para coaccionar y solicitar sobornos en el sector inmobiliario", declara un empresario al consejero comercial. "Aunque las prácticas corruptas existían durante el reinado del rey Hassan II, han adquirido un carácter más institucional con el rey Mohamed VI".

El consejero da crédito a estas palabras en su informe. Las avala el comentario que le hizo por esas fechas un ex embajador de EE UU en Marruecos "que sigue estando estrechamente conectado con palacio". Señala que algunos de los allegados a Mohamed VI demuestran "una glotonería vergonzosa". "Ese fenómeno socava seriamente el buen gobierno que las autoridades de Marruecos se esfuerzan por promover", añade.

Hasta el que fue embajador de España en Marruecos durante seis años (2004-2010), Luis Planas, reconoció las dificultades para invertir en Marruecos en un almuerzo, en marzo de 2006, con Thomas Riley, su homólogo de EE UU.

Tras evocar la puesta en marcha de un plan de 200 millones de euros para animar a las pequeñas y medianas empresas españolas a cruzar el Estrecho, Planas expresa su confianza en que les sea útil pero advierte: Marruecos sigue siendo un lugar que da que pensar a la hora hacer negocios dada su falta de transparencia.

En los últimos tres años (2006-2009) la tendencia es al auge de la inversión, reconoce el consulado en un informe a mediados de 2009, pero "una auténtica mejora del clima de la inversión en Marruecos dependerá sobre todo de la voluntad del Gobierno de repensar y reestructurar su modo de trabajar".

El propio Consulado de EE UU en Casablanca padeció la corrupción al intentar adquirir terrenos para ampliarse, según informa en una nota de marzo de 2008. "Más de 30 lugares fueron identificados, pero 20 se cayeron inmediatamente de la lista porque los vendedores no querían suscribir un acuerdo legal". "Otros rehusaron vender porque esperaban que los precios subieran". "De los que estaban dispuestos a vender, muchos querían dinero bajo cuerda por encima del precio fijado".



Un Ejército marginado e ineficaz

El Departamento de Estado cree que el rey Mohamed VI de Marruecos ve todavía a los militares como la mayor amenaza para el trono

EL PAÍS - Madrid - 02/12/2010

Las Fuerzas Armadas de Marruecos "siguen estando plagadas de corrupción, ineficiencia burocrática, bajos niveles de educación, algunos de sus soldados están en peligro de caer en el radicalismo, están políticamente marginadas y el grueso de sus efectivos están desplegados en el Sáhara Occidental". "Se modernizan, pero siguen estando lastradas por problemas antiguos".

EE UU sitúa al Palacio Real en la cima de la corrupción en Marruecos
Cable que califica al ejército de Marruecos de corrupto y poco operativo

El embajador de EE UU en Marruecos, Thomas Riley, elaboró en agosto de 2008 un exhaustivo informe confidencial de nueve folios sobre los Ejércitos marroquíes con la colaboración de sus consejeros de Defensa y de Seguridad. En total, los tres Ejércitos cuentan con 218.000 hombres -10.000 menos que los de España-, de los que entre el 50% y el 70% están en el Sáhara. Solo el 40%, un porcentaje bajo, de las unidades desplegadas en esa antigua colonia española están operativas.

Los jóvenes que se alistan como soldados cobran unos 2.000 dirhams mensuales (180 euros), mientras que los oficiales que empiezan su carrera ganan unos 6.000 (540 euros). A eso hay que añadir un alojamiento gratuito, lo que les coloca en una situación "razonablemente cómoda en el contexto marroquí".

Fuerte vigilancia
Protagonistas de dos fallidos golpes de Estado en los años setenta, las Fuerzas Armadas siguen estando estrechamente vigiladas. "Creemos que la Monarquía sigue estimando que los militares representan la mayor amenaza potencial para la Corona". "En consecuencia, sus oficiales continúan estando apartados de la toma de decisiones políticas y se restringe su participación en discusiones sobre la fuerza militar de Marruecos", así como sus relaciones con oficiales de los Ejércitos extranjeros incluidos los agregados militares norteamericanos. De ahí que, a veces, la calidad de la información sobre las Fuerzas Armadas "falle".

Como consecuencia de esta desconfianza, "no hay movimientos de tropas, ni maniobras o ni siquiera viajes de oficiales dentro o fuera del país sin la aprobación del rey". En Marruecos no existe un Ministerio de Defensa sino una pequeña Administración civil que depende del primer ministro. De la participación marroquí en las operaciones de mantenimiento de la paz se encarga el Ministerio de Asuntos Exteriores. "Todos los demás asuntos relacionados con la defensa se deciden en el Palacio Real".

Riley opina, no obstante, que "hay algunos síntomas de que la confianza del rey en las Fuerzas Armadas aumenta". Prueba de ello es el "significativo incremento del gasto militar" con la compra, por ejemplo, a EE UU de 24 aviones cazabombarderos F-16. "Recientemente, el rey autorizó los vuelos militares al norte de Ben Guerir [la mayor base militar marroquí, a unos 200 kilómetros al sur de Rabat], algo que no estaba permitido en el pasado porque el monarca deseaba mantener a los militares alejados del palacio de Rabat".

Problemas de corrupción y de penetración islamista
El principal desafío con el que se enfrentan las Fuerzas Armadas es la corrupción, según Riley. Afecta, sobre todo, a los más altos niveles de la jerarquía militar. Tiene un origen histórico porque tras las dos fallidas intentonas, Hassan II dijo a los militares: "Sed leales y podréis sacar provecho". "Informes creíbles indican que el teniente general Benanni aprovecha su posición de comandante en jefe del sector sur para sacar dinero de los contratos militares e influir sobre las decisiones empresariales". "Un rumor muy extendido indica que posee una buena porción de las pesquerías en el Sáhara Occidental". "Como otros muchos veteranos oficiales, Benanni tiene una fastuosa casa familiar que fue probablemente construida con el dinero recaudado con los sobornos".

"Una posición de liderazgo en una región es una fuente significativa de ingresos no legales para la jerarquía militar", sostiene el embajador. "Hay incluso informes sobre los alumnos de la academia militar marroquí que pagan para mejorar su clasificación escolar y obtener así destinos militares lucrativos". "Mandos en el sector sur, es decir, en el Sáhara Occidental, son considerados como los más lucrativos dada la concentración allí de la actividad militar (...)". "El Gobierno de Marruecos parece buscar fórmulas para parar la corrupción en las filas de los militares que se están formando de coronel para abajo (...)".

Un problema menor, comparado con la corrupción, es la penetración islamista en los Ejércitos. Hay informaciones que "sugieren que un pequeño número de soldados son susceptibles de caer en el islamismo radical". Tras los atentados de 2003 en Casablanca, que se saldaron con 45 muertos, los investigadores "identificaron a militares" entre los conspiradores. Más tarde fueron apresados "varios militares y gendarmes pertenecientes a otras células terroristas, una de las cuales robó armas en una base para actividades terroristas".

Entre las medidas preventivas tomadas para evitar la propagación del islamismo radical en los Ejércitos figuran "la supresión de todas las mezquitas de las bases (...) y el despliegue de la contrainteligencia militar, el llamado Cinquième Bureau, con agentes secretos para vigilar las actividades radicales en mezquitas" próximas a los cuarteles.

DETENIDOS TRES EX PRESOS POLITICOS SAHARAUIS EN EL AAIUN, SAHARA OCCIDENTAL




Las autoridades marroquíes han detenido el 4 de diciembre de 2010 a un grupo de ex presos políticos saharauis en el Aaiun, Mohamed Tahlil, El Bachir Khadda y Hassan Dah. 

Fueron arrestados a las 8 pm en la cafetería Las Dunas en  la Plaza Dchira del Aaiun en el Sahara Occidental por policías vestidos de civil que se los llevaron en el coche de policía desconociendo su destino y el lugar donde se encuentran hasta la fecha. 

Se desconocen por ahora los motivos de su detención, aunque las autoridades de Marruecos han puesto en marcha desde el sábado 8 de noviembre de 2010 una campaña de detenciones masivas contra la población civil saharaui tras los enfrentamientos producidos por el desmantelamiento violento, por parte de las fuerzas de seguridad marroquíes, del campamento de refugiados saharauis GDEIM IZIK en el Aaiun, Sahara Occidental.  

Los prisioneros saharauis Mohamed Tahlil, El Bachir Khadda y Hassan Dah ex presos polícos, que ya habían sido encarcelados con anterioridad y sometidos a acoso y ataques debido a su participación en protestas pacíficas para reivindicar el derecho a la libre determinación del pueblo saharaui y su posición sobre la cuestión del Sahara Occidental, además de su labor en las denuncias de las violaciones de los derechos humanos a los civiles saharauis por parte el estado marroquí.